Tipos de escuelas
- La escuela selectiva:
Este tipo de escuela, también
denominada excluyente o tradicional, selecciona y clasifica a los alumnos que
integre en su sistema. Aunque la selección de los mejores alumnos aparente ser
un modelo bueno, efectivo y correcto, pensando que con él todo se desarrollará
mejor, resulta más satisfactorio el desequilibrio, es decir, la heterogeneidad,
ya que conlleva a favorecer las situaciones de desarrollo- es por ello que se
piensa que este tipo de escuela no es la más adecuada, sin embargo llevan
alrededor de un siglo de vigencia-. De esta última manera, el grupo de personas
tienden a ajustarse mientras que la homogeneidad, siendo todos alumnos
espectaculares, se tiende al conformismo.
La escuela selectiva sostiene que
el aprendizaje no debe responder a necesidades funcionales, sino a tener éxito
en el trabajo escolar. El alumno es formado con la idea que la escolaridad le
va a servir para el futuro y no para su “aquí y ahora”. Se les impone a los
alumnos el trabajo y la evaluación así como las sanciones en el caso de
fracasar. Estos deben cumplir con unas normas específicas y esperadas de
conductas y de aprendizaje. Aquellos que no pueden adaptarse o seguir con estas
pautas se considera y se les derivan a escuelas de integración o especiales.
Actualmente, la LOMCE ha reforzado la idea
de la selección, ya que con la edad de
años que equivale a quinto de primaria se realizan pruebas selectivas a
los niños. Esto sólo conlleva a creación de más barreras en la sociedad ya que
aquellos niños con déficit se les alejan de un aprendizaje igualitario,
incumpliendo con la igualdad de oportunidades que se exige a la escuela. Esto
repercutirá de manera considerable a dichos individuos con consecuencias del
tipo psicológicas pensando que no sirven ya que son tachados de inútiles,
llegando al punto de, en los peores casos, dejar de lado el trayecto educativo. En conclusión, se está
pensando de algo que debe ser igualitario para todos, en un aspecto que sólo
entran los mejores, descartando a los demás, arrebatando oportunidades a esas
personas desde una temprana edad.
- La escuela compensatoria:
Esta escuela se centra en reequilibrar
el nivel del conjunto de alumnos que recoge, ya que estos individuos inician la
escuela con niveles diferentes siendo la trayectoria escolar para algunos de
ellos más larga y más difícil que para otros. En esta situación, al establecer
el sistema educativo una “meta” igual para todos, que se entiende como el
mínimo al que tienen que llegar todo alumno, no se tiene en cuenta esas
trayectorias mencionadas sino que sólo se constata si llegan a dichos mínimo o
no. Es por ello que este tipo de escuela pretende reintegra a los “desertores
de la educación”, a los “fracasados” que son aquellos que no alcanzan la “meta”
compensando las decadencias de los alumnos.
- La escuela comprensiva:
Esta escuela retoma y hereda todos
los aspectos de la anterior tipo de escuela pero se orienta y se empeña más en
resolver el problema de aquellos alumnos que no alcanzan el nivel educativo que
se exige teniendo en cuenta el trayecto de cada uno de ellos. El ritmo de
aprendizaje en estos centros es distinto, dejando de lado el método
memorístico, pero todo el mundo puede aprender. Y da una respuesta distinta a
la escuela obligatoria con respecto a la suposición de que todos los niños
tienen llegar por igual a los mínimos, a lo cual la escuela obligatoria
entiende que si no es así el únic culpable es el individuo mientras que la
escuela comprensiva entiende como culpable al sistema, el cual está fallando.
- La escuela inclusiva:
En ella se inducen todas las
características mencionadas anteriormente pero con un nuevo matiz, que atiende
a la diversidad de los alumnos. Es decir, que el centro y el profesorado
tendrán en cuenta, para poder adaptarse próximamente, la procedencia de cada
individuo así como el contexto sociocultural en el que está involucrado para un
mayor entendimiento y para una mayor aproximación al mismo al mundo escolar, es
decir, que el sistema trate de integrar a cada uno de sus alumnos, incluyendo a
esos alumnos denominados socialmente “fracasados”. Se es consciente de que no
hay nada más difícil que enseñar a personas que no quieren aprender pero no lo
ven como algo imposible.
Surge de una dimensión educativa
cuyo objeto es dirigirse a sobrepasar las posibles barreras que se encuentren a
lo largo del trayecto educativo. Con una escuela inclusiva se trata de conseguir
el reconocimiento del derecho que todos presentan, tanto a reconocerse a sí
mismos como a serlo por otras personas como miembros de cualquier contexto al
que pertenezcan.
Existe una
idea equivocada de este tipo de escuela, ya que se piensa que está destinada a
esas personas con discapacitadas pero no es así, no se dedica sólo a este tipo
de individuos sino a aquellos niños y adolescentes que tengan dificultades en
el aprendizaje. El mérito de estas escuelas es que, además de ser capaces de
dar una educación de calidad a todos los alumnos, se logra cambiar las
actitudes discriminatorias para crear comunidades que haya aceptación recíproca,
y por ende, colaboren en la construcción de una sociedad integradora.